Cuidarse es amarse: consejos para el autocuidado

Cuidarse es amarse: consejos para el autocuidado

¡Buenos días!

Hoy amanecí con ganas de escribir acerca de cómo apapacharnos y cuidar de nosotros mismos. El autocuidado permite enfocarnos en encontrar aquellas rutinas que pueden ser benéficas para cada uno de nosotros, ya sea iniciar el día estirándose o meditando o simplemente contemplar por la ventana cómo sale el sol.

Estas prácticas de bienestar son bioindividuales; lo que quiere decir que cada persona tiene necesidades y gustos diferentes, por lo que no necesariamente todo lo que te comparto hoy tiene que gustarte o se amolda con presición a tus condiciones.

En primer lugar, cuando decidimos darnos un tiempo de apapacho y autocuidado, es importante considerar lo siguiente:

  • Decide el momento del día en el que quieras darte el tiempo para ver por ti y por tu bienestar. Puedes anotarlo en tu calendario, poner una alarma en el celular o pegar alguna nota a la vista que te ayude a ir creando esa consciencia y poco a poco te formes el hábito. Crear un espacio agradable para tu cuidado también es indispensable.

  • Respeta tu bioindividualidad. Ten en claro lo que te gusta hacer, ya sea dar un paseo por la tarde para conectar con la naturaleza y pensar, sin la compañía de otra persona ni de tu celular, realmente conectando contigo mismo. O tal vez prefieras escribir y decidas llevar un diario para plasmar en él todo lo que pasa por tu mente, que pueda quitarte paz y no te permita continuar. Suelta y confía. O quizás te guste estar en compañía de otras personas y disfrutes más de ir a tomar un café o de una llamada por teléfono con algún amigo o amiga. O a lo mejor disfrutas leer, de bailar o de dibujar, pero no te has dado el tiempo de hacerlo. TÚ decides qué es lo que más resuena contigo, recuerda que el compromiso es individual.

  • Sé flexible a los cambios, lo que hoy te encanta puede ser que mañana ya no. Te recomiendo que seas honesto contigo mismo para dejar ir aquello que ya no te aporta ningún beneficio. Para lograrlo, es fundamental que sintonices con tu centro, respira y pregúntate: ¿qué me están pidiendo mi cuerpo y mi alma el día de hoy, qué necesitan? Acepta como válida cualquier respuesta que llegue primero, sin juicios ni demasiados pensamientos, pues justamente eso es lo que necesitas.

¿Cómo cuidarme?

  • Conecta contigo. Ser honesto con uno mismo ayuda a conectar con nuestras necesidades, a recordar lo que es verdaderamente importante y a dar cumplimiento de nuestros objetivos. Te invito a que te preguntes ¿por qué es importante que dedique tiempo a conectar conmigo? ¿Qué puedo lograr si me apego a esto?, cuando lo hago ¿me siento más relajado?

  • Encuentra el balance. Es importante buscar obtener equilibrio en todas las áreas de nuestra vida; ir a los extremos no ayudará en nada y sólo traerá mucho estrés y complicaciones. Busca cuidarte a ti, a tu familia, tus amistades, tu trabajo, tu entorno, para que cuerpo, mente y espíritu se centren y descubras aquello que beneficia cada una de estas áreas de tu vida.

  • Recuerda que yo puedo ayudarte a encontrar ese balance, agenda una cita y con gusto te acompaño en tu proceso de transformación.

A continuación, te platico lo que yo hago en mi día a día, esto con el propósito de compartir contigo una guía como base para crear tu propia rutina:

Al despertar:

  • Lávate los dientes para eliminar todas las bacterias acumuladas en la boca durante la noche.
  • Bebe un vaso con agua.
  • Prepárate un té o toma un vaso de agua tibia con un limón verde con semilla exprimido.
  • Medita por unos 10 minutos o agradece por tu descanso y por el nuevo día, o realiza algunos ejercicios de respiración consciente o escribe tus páginas matutinas. Puedes escoger una actividad o bien hacerlas todas, tú decides.
  • Haz algunos ejercicios de estiramiento que sean de tu agrado.
  • Toma un jugo verde.
  • Sal a caminar, correr, hacer yoga, jugar padel, al gimnasio…
  •  Desayuna.

Al medio día:

  •  Agradece la comida que tienes a la mesa, bendice las manos de quienes hicieron posible que llegaran esos alimentos a tu mesa y de quienes lo prepararon.
  •  Inicia tu comida con una deliciosa ensalada o una sopa de verduras o verdura guisadas.
  •  Consume tu plato fuerte; puede ser basado en plantas, un pescado, pollo orgánico, carne. Acompáñalo con mas verduras.
  •  Trata de ser consciente de lo que comes, cómo sabe, qué textura tiene, cómo te hace sentir y disfruta del silencio unos instantes
  • Deja el celular y los distractores lejos de tus alimentos, platica con tu familia o con quien estés comiendo y, si estás solo, disfruta de TÚ compañía, analiza tu plato, observa a lo que tienes alrededor y sigue disfrutando.

Noche:

  • Toma un té calientito sin cafeína.
  • Cena ligero: una ensalada, unas verduras, una sopa o ayuna.
  • Evita ver noticias o programas violentos antes de acostarte.
  • “Castiga” tu celular, computadora, pantallas en general, al menos una hora antes de acostarte, y notarás cómo mejora tu sueño y descanso día con día.

Algunas consideraciones generales:

  • Toma mínimo 2 litros de agua al día. Si eres una persona deportista, bebe al menos 3 litros de agua al día. Uno de estos litros conviértelo en una bebida energizante exprimiendo 1 limón del verde con semilla y 1⁄4 de cucharadita de sal de buena calidad.
  •  Evita consumir cafeína. Si disfrutas tu café, bébelo por la mañana, después de haber comido algo para que el impacto a tu digestión sea menos fuerte. Trata que sea sólo una taza al día.
  •  Evita consumir alcohol, no aporta nada bueno a tu organismo y te quita claridad mental, presencia y energía. Beber una o dos copas de vino en sábado es muy agradable pero piensa si realmente disfrutas su sabor o si simplemente lo haces por querer pertenecer al evento en el que estás o por temor a ser criticado si no lo consumes. Sé fiel contigo mismo.

La siguiente es una “caja de herramientas” que puedes incluir en el autocuidado:

  • Toma un masaje una vez cada 15 días o una vez al mes. Es muy importante que quien te lo de sea de toda tu confianza para que disfrutes el momento, no es una tortura es un tiempo de relajación.
  • Hazte reflexología una vez al mes. Yo realmente disfruto mucho este tipo de terapias, me parecen reparadoras.
  • Sal a caminar al sol sin protector solar, tu cuerpo necesita vitamina D. Estar en contacto con la naturaleza te ayuda a conectar contigo y, si puedes, quítate los zapatos y siente el pasto en las plantas de tus pies. Conecta con la tierra y siente los beneficios de hacerlo.
  • Lee un buen libro, uno que te haga dejar de pensar en tus preocupaciones y te permita relajarte.
  • Si te sientes estresado o enojado, descarga eso en una almohada o sal a la calle y grita desde el centro de tu ser, disfruta.
  • Puedes probar técnicas alternativas de sanación como la medicina china o el Reiki.
  •  Haz el amor con tu pareja y disfruta de la intimidad.
  •  Levántate cada hora y media de tu lugar de trabajo y estira tu cuerpo, haz unas sentadillas, lagartijas o abdominales para que entres en movimiento y no se atrofien tus músculos.
  • Cuida tu postura al momento de estar sentado, caminando o viendo el celular. Tu cuerpo es tu único vehículo seguro.
  •  Cocina cosas nuevas, despierta tu creatividad o busca recetas que te parezcan ricas e invita a tus seres queridos a prepararlo contigo, convierte la cocina en una actividad familiar reparadora.
  • Come más despacio, introduce el bocado y deja los cubiertos a un lado hasta que hayas pasado el alimento. Te ayudará a sentirte saciado más pronto y evitará que comas de más.
  •  Haz un rompecabezas, sudoku, crucigrama. Lo que sea que disfrutes para activar tus habilidades cognitivas.
  • Escucha un podcast que te inspire.
  •  Revisa tu agenda todas las tardes y prepárate para el día siguiente.
  •   Trata de ver lo bueno de los demás, sin juzgar.
  •  Sonríele a las personas aunque no las conozcas, puedes hacer la diferencia en su día.
  • Toma un baño relajante antes de ir a la cama, esto permite que el agua que cae en tu cuerpo sea una fuente de limpieza de todo lo negativo que pudo haber tenido tu día, sirviendo como una purificación de energía.
  • Haz alguna reflexión sobre tu día, tus objetivos, tu propósito.

     

  • Termina tu día con algún ejercicio de relajación.

Como puedes darte cuenta, la lista de sugerencias es muy amplia y podríamos seguir escribiendo muchas ideas más. Recuerda que es importante que respetes tu individualidad, que conozcas tu cuerpo y tomes decisiones de acuerdo a TUS necesidades y no las de los demás. Se fiel a ti mismo y a tus creencias, y respeta las de los demás.

 

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